viernes, 20 de junio de 2014

A su oscuridad

                                                                  Le gustaba la soledad.
El tipo de soledad que encuentras en una taza de café a las 3 a.m.
Cuando tus pensamientos chillan tanto,
que eres incapaz de concebir el sueño.
Le gustaba la tragedia.
El tipo de tragedia que habita en un vaso de vodka.
Cuando los remordimientos y las heridas (no)cerradas,te
te nublan los iris oculares.
Le gustaba la indiferencia.
Esa indiferencia que forma parte del humo de un cigarro.
Cuando las adversidades se van hundiendo
poco a poco en tu pecho.

Le gustaba el sol,
el sol que contiene un día de marzo.
Le gustaba la oscuridad.
Esa oscuridad que guardaban sus ojos
cuando el infierno se apoderaba de ella.
Y sin embargo, a la vez, al mismo tiempo,
le temía a la oscuridad.
A su oscuridad.

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