viernes, 28 de marzo de 2014

Selene (parte 2)

Estaba sentada en la cuneta,
aguardando su destino en el asfalto,
me llamó la atención su pelo electrificado,
y su piel rota.
Le dije : ''sube, preciosa'' ,
y ya nada volvió a ser lo mismo.
''Solo te quería para un polvo, quizás dos''.
Pero te anclaste a mi lado,
mirándome con esa cara,
de ''No saldrás de ésta y lo sabes''.
Y entonces vi los rayos de sus labios.
Y me di cuenta, de que eras de ese tipo de canciones
que la gente escucha bajo la lluvia,
cuando no tiene paraguas.
Rara.
Vibrante.
Como esas melodías,
que producen escalofríos en la nuca.
''Eres mi escalofrío favorito'',
''Mi axioma preferido'',
le escribí en los omóplatos a la noche siguiente.
Ahora Selene se ha ido,
ya no está.
Y la luna se ríe de mí,
como lo hacía ella cuando decía que me había enamorado.

  


Y soy yo el que está necesitado de su olor.
El que sueña despierto con la tormenta de su pelo.
Quién lo diría.

Confusa.

Quebrantadora de constelaciones,
creadora de escalofríos,
confusa.
Saltadora de estrellas,
transeúnte de océanos,
Toxicómana de tus costillas.

viernes, 21 de marzo de 2014

Selene (parte 1)

La vi apoyada en el balcón,
risueña y pensante,
hablando sola sobre estrellas,
riéndose del mundo.
Riéndose de mí.
Con su sonrisa cosida de tristeza.
Nunca supe si me quería.
Tal vez no.
Pero era perfecta.
Y en ese instante, era mía.

Efímeros.

Los más madrugadores rayos de sol comienzan a romper la oscuridad y a traspasar las ventanas,
infectandome de luz y calor. Al fin y al cabo estamos en los retales del verano, es septiembre, ah, septiembre.
Tan efímero como nuestro amor noctámbulo, 
tan efímero como el maullar de un gato a la media luna,
tan efímero como la metamorfosis de un gusano a mariposa,
tan efímero como un buen libro,
como un buen día,
como una buena sonrisa,
como un buen beso de despedida.
Tan efímero como el tiempo,
 que va transcurriendo sin que apenas nos percatemos de ello.
Tan efímero como la infancia,
la adolescencia,
la juventud,
y la vejez.
Tan efímero como la vida misma.

lunes, 17 de marzo de 2014

Rose. La chica pregunta.

Rose,la chica más curiosa que jamás sentí sobre mi piel.
La chica pregunta.
Ya que siempre yacía una sobre sus labios.
Aquella quimera solitaria de ojos verdes; que preguntaba el por qué de todo.
''Algún día dejarás de preguntarlo'' le pronosticaron.
Y no se equivocaron,
así fue.
Y fue justo aquel día,
cuando la tercera lluvia de octubre,
le azotó la nuca,
le enfrió el pecho,
y causó revuelo en su corazón.
Con 16 besos anclados a sus muñecas,
Rose comprendió.
Y fue, en cierto modo,
un día trágico.
Ya que Rose entendió las cosas ilógicas,
inexplicables, incomprensibles.
Como que ella misma era onírica,
simplemente un simple sueño.
Rose soy yo.
Rose eres tú.
Rose somos nosotros, vosotros, y ellos.


Verte amanecer.

Hoy vengo para verte amanecer. Para verte florecer. Para ver nacer las flores  en tus párpados. 
¿Para qué creer en Dios, si Dios no cree en nosotros?
 Absurdo, como la mayoría de cosas en este mundo avaro.
 Hoy vengo en paz, pero voy a darte guerra.
 He apaciguado mi infierno por algunas horas, como excepción, y vengo a pecho descubierto a que tú me crees el infierno. 
Muérdeme, muérdeme, prefiero morir entre tus dientes que morir de cualquier otra forma.
 Quiero verte nacer. 
Hablan de apocalipsis y eso que nunca te han sentido entre sus piernas.
 En una mirada puedo dártelo todo y a la vez arrebatártelo. 
Al fin y al cabo los ''te quiero'' acaban perdidos entre cartas incendiadas y ascuas de madrugada.
La historia se repite.
Yo, convirtiéndote en palabras en la madrugada del miércoles.
 Hoy he decidido que esto era lo más importante, hacerte palabras, y aullarte al oído.


sábado, 15 de marzo de 2014

Contradicción.

Contradicción llamó a mi puerta, y yo ingenua le abrí. 
Ahora contradicción soy yo.
Tan vacía y tan llena, tan hecha jirones, y tan fuerte.
Tan feliz, y tan presa de ese pánico abrupto.
Tan contradicción que ni yo misma entiendo lo que soy.
Tan yo, tan nada, tan todo, tan nadie.
Tan luz, tan oscuridad, tan verano, y tan invierno.
Estoy hecha de piezas rotas que aún buscan el engranaje adecuado para empezar a funcionar y arreglarse,
Quizás ese sea el problema, la búsqueda.
La búsqueda de aquello que me falta, para dejar de ser contradicción.
Y empezar a ser golondrina, para chillarle a la primavera.




miércoles, 5 de marzo de 2014

La luz que quería ser oscuridad.

El crepúsculo comienza,
a engullir la ciudad.
La eterna batalla,
entre luz y oscuridad.
Comienza la función.
Y yo,
impasible,
veo enmudecer,
a los rayos solares,
que atravesaban mis manos.
¡Ya relucen las farolas! 
Con su luz fluorescente,
artificial,
monótona.
Y yo, suspiro.
Anhelando que se apaguen,
que se callen.
Para que la luna,
me haga suya.
Mezclarme,
con el cosmos,
y convertirme en astro.
Fundirme.
Como el chocolate.
O como yo,
cuando me rozas.

domingo, 2 de marzo de 2014

La noche en la que dejé de volar.

Aquella fue la noche,
en la que dejé de volar.
Sonaba ''La Valse D' Amelie''
en un viejo y olvidado,
tocadiscos.
Aquella noche,
rompí mi promesa a la escarcha,
y descosí con palabras,
de poesía,
mis frágiles alas.
'Y enloqueció tanto,
que murió,
de su propia locura,
deseando,
volar de nuevo',
susurró gritando en mi boca.