Rose,la chica más curiosa que jamás sentí sobre mi piel.
La chica pregunta.
Ya que siempre yacía una sobre sus labios.
Aquella quimera solitaria de ojos verdes; que preguntaba el por qué de todo.
''Algún día dejarás de preguntarlo'' le pronosticaron.
Y no se equivocaron,
así fue.
Y fue justo aquel día,
cuando la tercera lluvia de octubre,
le azotó la nuca,
le enfrió el pecho,
y causó revuelo en su corazón.
Con 16 besos anclados a sus muñecas,
Rose comprendió.
Y fue, en cierto modo,
un día trágico.
Ya que Rose entendió las cosas ilógicas,
inexplicables, incomprensibles.
Como que ella misma era onírica,
simplemente un simple sueño.
Rose soy yo.
Rose eres tú.
Rose somos nosotros, vosotros, y ellos.

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