Y quizás si me sumerjo en los cráteres lunares de tu espalda conseguiré que la noche se vuelva eterna.
viernes, 21 de marzo de 2014
Selene (parte 1)
La vi apoyada en el balcón, risueña y pensante, hablando sola sobre estrellas, riéndose del mundo. Riéndose de mí. Con su sonrisa cosida de tristeza. Nunca supe si me quería. Tal vez no. Pero era perfecta. Y en ese instante, era mía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario