domingo, 4 de mayo de 2014

Sophie

Aquella mañana de entradas de primavera,
Sophie no fue capaz de terminarse
sus 12 tazas diarias de café solo.
Su sombra se materializó a su lado y sonrió.
''¿Te quedan pastillas para no soñar?'' le dijo.
''¡Vete!'' gritó Sophie, ¡No eres nadie!
''En eso te equivocas, pequeño trozo endiablado'' sonrió burlona;
''Soy tú misma, es decir, nada''.


Las medias irrompibles cada vez están más rotas y cuando se rompan solo quedará el vacío.



No hay comentarios:

Publicar un comentario